
Con una inversión superior a los 5.400 millones de pesos, el Fondo Colombia en Paz y el BID entregan en El Charco una infraestructura de 536 metros cuadrados que transformará la realidad económica de 700 familias afrocolombianas e indígenas.
El Charco (Nariño), 5 de mayo de 2026
En las profundidades del Pacífico nariñense, donde la selva se encuentra con el río, una infraestructura de acero y concreto se levanta como el símbolo más tangible de la transición de la guerra a la bioeconomía.
El municipio de El Charco, históricamente marcado por las cicatrices del conflicto armado, celebra hoy la culminación de su moderna Planta Procesadora de Naidí (açaí), un proyecto estratégico que promete redefinir el futuro productivo de la región.
La obra, ejecutada bajo el Programa Colombia Sostenible del Fondo Colombia en Paz (FCP) con el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), representa una apuesta sin precedentes por la soberanía alimentaria y el desarrollo agroecológico.
Con un área construida de 536 metros cuadrados, la planta ha sido diseñada para procesar y comercializar el naidí, un fruto nativo con alta demanda en los mercados farmacéutico, cosmético y alimenticio a nivel global.
Para Mariana Gómez, directora del Fondo Colombia en Paz, este hito es la materialización de un compromiso técnico y social con los territorios más vulnerables del país.
La gestión, que prioriza la eficiencia en la ejecución de los recursos del Acuerdo de Paz, ha permitido que El Charco —uno de los 170 municipios PDET— cuente hoy con una capacidad industrial capaz de competir en estándares nacionales e internacionales.
Inversión para la cohesión social
La planta no es solo un complejo industrial; es el eje de una estrategia de fortalecimiento del tejido social. La inversión exclusivamente en infraestructura superó los 3.011 millones de pesos, pero el impacto total del proyecto asciende a los 5.481 millones de pesos.
Este excedente ha sido destinado a componentes vitales como la formación en gobernanza, el cooperativismo, la normatividad forestal y, especialmente, el empoderamiento de la mujer rural.
“Es un hecho histórico que logremos poner al servicio de estas comunidades inversiones de tal magnitud para consolidar modelos de negocio lícitos y sostenibles”, señaló la dirección técnica del programa.
La iniciativa impacta directamente en la calidad de vida de 700 familias que han decidido apostar por el aprovechamiento responsable de los recursos de su territorio, sustituyendo lógicas de violencia por una cadena de valor sólida.
El complejo permitirá transformar el fruto en pulpa de naidí de alta calidad, garantizando la pervivencia de los frutales nativos mediante un manejo agroecológico. Al conectar directamente a los productores locales con los mercados nacionales e internacionales, el proyecto busca eliminar la intermediación y asegurar ingresos dignos y permanentes para las comunidades afrocolombianas e indígenas del Pacífico.
Con la entrega de esta infraestructura, el Gobierno Nacional reafirma que la paz se construye con ingeniería de precisión, ordenamiento territorial y, sobre todo, con la creación de oportunidades donde antes solo hubo silencio.
Sobre el Programa Colombia Sostenible
Es una iniciativa del Gobierno Nacional, ejecutada por el Fondo Colombia en Paz, que cofinancia alrededor de 200 proyectos agroambientales para beneficiar a unas 36.000 familias rurales en municipios PDET. Su financiación proviene del Banco Interamericano de Desarrollo y cuenta con el respaldo de los ministerios de Agricultura, Ambiente y Hacienda, además de la oficina del Consejero Comisionado de Paz.
Sobre el Fondo Colombia en Paz (FCP)
El FCP es el vehículo financiero creado tras la firma del Acuerdo de Paz en 2016 para garantizar la eficiencia y transparencia en la ejecución de los recursos destinados a la implementación del Acuerdo Final, conforme al Plan Marco de Implementación. Bajo una dirección técnica y estratégica, el Fondo asegura que la inversión llegue a los territorios más afectados por la violencia.